Llegada al teatro en una noche de baile de máscaras
Eugenio Lucas Villaamil

Llegada al teatro en una noche de baile de máscaras

c. 1895
  • Óleo sobre tabla

    31 x 40 cm

    CTB.1996.69

  • © Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Dentro de la abundantísima producción de escenas costumbristas pintadas por Eugenio Lucas Villaamil a lo largo de toda su carrera, tienen un especial interés sus estampas urbanas y, más concretamente, las escenas callejeras con intrascendentes argumentos mundanos, casi siempre frívolos y festivos, protagonizados por personajes de la alta sociedad, en momentos de diversión y exhibición pública.

En este caso, la escena, de un marcado aire parisino recreado por la fantasía del artista, tiene lugar ante la imponente fachada monumental de un teatro en una noche de lluvia. A sus puertas se aglomeran los asistentes a un baile de máscaras, ataviadas las damas con llamativos disfraces, que envuelven en sus capas para guarecerse del agua, protegidas por los paraguas de sus caballeros acompañantes, con la intención de entrar a toda prisa al interior, decorado con una iluminación deslumbrante para la ocasión.

Como en la mayoría de estas escenas de ambientación nocturna, el asunto sirve de pretexto al pintor para ejercitar su habilidad en el manejo de la luz artificial que baña el edificio, su reflejo en la calzada mojada y su contraste con la oscuridad cerrada de una noche fría y desapacible.

Además, Lucas Villaamil vuelve a demostrar su dominio en el tratamiento de las masas de gentío en movimiento –verdadera especialidad del artista–, resueltas las figuras con un trazo rapidísimo y nervioso, que apenas bosqueja sus perfiles y aumenta la sensación de inquietud y apresuramiento de los asistentes al baile por guarecerse de la lluvia, dejando apenas ocasión al lucimiento de sus vistosos trajes. El sintetismo de la factura se hace aún más extremo y evidente en la descripción de la arquitectura del teatro y la calle encharcada, resueltas con toques amplios y enérgicos, de gran jugosidad y efecto plástico, aunque descuidando cualquier detenimiento en la corrección del dibujo; rasgo muy característico de la personalidad de Lucas, que explica por lo demás su extraordinaria fecundidad en este tipo de escenitas, de fácil venta en el mercado de su tiempo y generalmente repetidas con ligeras variantes debido a su éxito entre la clientela del pintor.

José Luis Díez