Amenaza de naufragio
José Navarro Llorens

Amenaza de naufragio

1894
  • Óleo sobre lienzo

    175 x 270 cm

    CTB.1997.44

  • © Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Amenaza de naufragio es una pintura que se inserta en la línea de temas dramáticos relacionados con la vida del mar, frecuentes en España en la década de 1890. Navarro se había especializado desde muy joven en la pintura de marinas, aunque por lo general de pequeño tamaño y tratamiento amable. El gran formato de esta pintura, su tema y la fecha de ejecución hacen pensar que Amenaza de naufragio pudo ser la pintura que presentó a la Exposición Nacional de 1895, en la que obtuvo una mención honorífica. En esta misma exposición Joaquín Sorolla obtenía una primera medalla con ¡Aún dicen que el pescado es caro! , otro tema dramático de la actividad de los pescadores. Primitivo Álvarez ganó medalla de segunda clase con ¡Víctimas del mar, y Luis Bertodano otra medalla de segunda clase con La nieta del marinero.

Navarro es conocido como un ferviente seguidor del estilo de Sorolla, en cuyas obras se inspira, a veces de una manera muy literal. En los inicios de su carrera, sin embargo, los modelos que seguía eran otros. Los grandes marinistas valencianos en la década de 1890 eran José Monleón, Javier Juste, Salvador Abril y Pedro Ferrer Calatayud. Los cuatro, y particularmente los dos últimos, desarrollaban un concepto de marina relacionado con los naufragios y tempestades en alta mar que posiblemente eran bien aceptados por una sociedad crispada por problemas económicos y sociales así como por la constante sangría de la guerra de Cuba. De las obras de todos ellos extrajo Navarro sus ideas para elaborar Amenaza de naufragio.

Sin embargo, la pintura de Navarro se aleja de las de los citados marinistas por la importancia dada al grupo de figuras en el centro de la composición. El tema es sencillo: un grupo de familiares observa el naufragio del barco que no consigue llegar al puerto. La obra tiene una compleja composición; una línea diagonal marcada por la rota barandilla del espigón divide el cuadro en dos partes: la zona del cielo y el mar por un lado, la zona con construcciones y figuras por otro. En este sentido la pintura incluye dos variantes temáticas: la marina y el cuadro de género, con todas las características de anecdotismo social y sentimentalismo de la pintura costumbrista de la época. El costumbrismo ideológico se relaciona con las obras contemporáneas de Sorolla. Por otro lado, el tratamiento del mar y el buque naufragando recuerda muy de cerca las obras de José Monleón, Pedro Ferrer Calatayud y Salvador Abril. De nuevo, como es frecuente en muchas otras obras de Navarro, se producía un híbrido de ideas y temas extraídos de diferentes obras y refundidos en una composición unitaria.

La composición en acusada diagonal es frecuente en algunas obras de Pedro Ferrer Calatayud, como Salvamento del náufrago, mientras que la tipología de las olas en forma de cresta y la entonación general de la zona superior del cuadro recuerda a marinas de Monleón, como El faro de Calais. Por el contrario, la entonación cromática de la zona inferior de la composición es muy próxima a la de ¡Aún dicen que el pescado es caro! de Sorolla, incluso algunas figuras, como la joven pescadora con el niño al brazo y la cesta de pescado, forman parte de una iconografía frecuente en las obras costumbristas de Sorolla.

Contrariamente a las obras más populares de Navarro, esta pintura abandona la técnica de pincelada grande y suelta que construye el volumen de las figuras prácticamente sin dibujo previo. Las figuras y los diferentes elementos de la composición están dibujados de manera definida y académica, como era frecuente en las obras enviadas a las Exposiciones Nacionales.

Carmen Gracia