Artistas

Antonio Muñoz Degrain

Valencia, 1840 - Málaga, 1928

  • Puerto de Bilbao

    1900
  • El baño de las ninfas

    c. 1915
  • Marina (Vista de la Bahía de Palma de Mallorca)

    c. 1905-1910
  • Lavanderas

    1903

Hijo de un relojero, nació en Valencia el 18 de noviembre de 1840, e inició en su juventud, por decisión paterna, estudios de Arquitectura, que pronto abandonó por la pintura. Artista de carácter vehemente y exaltado –rasgos que se traducirían literalmente en su obra–, en 1856 decidió marchar a pie a Italia, sin apenas dinero. Alumno de la academia valenciana de San Carlos desde los doce años, fue discípulo del pintor Rafael Montesinos, aunque su formación fue, como él mismo proclamaba, esencialmente autodidacta.

Como la gran mayoría de los pintores españoles de su tiempo, participó asiduamente en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes desde 1862 hasta 1915, siendo sus éxitos en estos certámenes los que marcarían decisivamente la proyección pública del pintor. En efecto, además de recibir una mención honorífica en 1862 y una tercera medalla en 1864 por su cuadro Vista del valle de la Murta (Alcira), obtuvo sendos segundos premios: en 1867, por su Paisaje del Pardo al disiparse la niebla, y en 1871, por La oración.

Llamado en 1870 para decorar el Teatro Cervantes de Málaga, se estableció en esa capital andaluza, a la que consideró siempre su ciudad de adopción. Allí se casaría y sería nombrado profesor supernumerario de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo en 1879, siendo años después maestro de toda una generación de artistas, entre ellos el jovencísimo Picasso, quien le mostraría siempre su afecto y respeto.

La primera medalla obtenida por Muñoz Degrain en 1881 con el lienzo titulado Otelo y Desdémona le propició una pensión del Gobierno para hacer por fin el deseado viaje a Roma, visitando entonces varias ciudades de la Toscana y Venecia. Es en Italia donde realiza su gran cuadro Los amantes de Teruel, obra maestra de toda su producción y una de las piezas capitales de la pintura española de todo el siglo XIX, que envió a la Exposición Nacional de 1884, en la que obtuvo la primera medalla. A partir de entonces, su creciente prestigio le reporta numerosos honores y recompensas públicas. Caballero de las órdenes de Isabel la Católica, Carlos III y Alfonso XII, recibió la medalla de honor en la Exposición Nacional de 1910 y obtuvo en 1898, a la muerte de Carlos de Haes, la cátedra de Paisaje de la Academia de San Fernando de Madrid, institución de la que será nombrado miembro al año siguiente y director desde 1901, cargo al que renunció en 1912, siendo asimismo presidente del Círculo de Bellas Artes de la capital.

Presentó con igual éxito sus cuadros a exposiciones internacionales, como las Universales de Filadelfia (1876), Múnich (1883) y Chicago (1893).

Artista de fecundísima producción y desprendida generosidad, en su vejez hizo muy importantes donaciones de obras suyas a los museos de Valencia y Málaga, sus dos ciudades más queridas, así como diecinueve cuadros sobre temas del Quijote a la Biblioteca Nacional de Madrid. Falleció en Málaga el 12 de octubre de 1924.

Muñoz Degrain es uno de los pintores más singulares de todo el fin de siglo valenciano. Inclinado desde su juventud por el género de paisaje, que nunca abandonaría, abordó sin embargo a lo largo de su carrera los más diversos temas, mostrando una especial predilección por los pasajes literarios, las dramáticas escenas de inundaciones, los asuntos orientalistas y el género histórico. Desde sus obras más juveniles, sacrificó el rigor del dibujo en favor de una fogosa visión del color, ardiente y gozoso, de tonos que llegan a ser en su madurez estridentes y violentos, con los que concibe sus visiones llenas de fantasía e imaginación, envueltas en una verdadera orgía cromática, de una audacia a la que pocos artistas de su tiempo llegaron a atreverse.

José Luis Díez